martes, 1 de diciembre de 2009
Croissant
Hay tardes de otoño en los cuales te apetece merendar un croissant y entras en la primera panaderia que encuentras y preguntas y la dependienta te dice que se han acabado, eso no hace que desistas, caminas hacia la tienda del tipo ese que nunca cierra incluido festivos y antes de levantar el pié para subir el pequeño escalón observas la bandeja de los croissants vacia y piensas,¿hoy que he hecho mal?; he preguntado por si tenia en algún otro rincón de la tienda escondido esa deseada merienda y la respuesta ha sido, No tengo amigo. Después de la segunda decepción me he ido a casa cabizbajo...
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